El error como parte del éxito

Generalmente, equivocarse y cometer errores tiene una alta connotación negativa.  El miedo a fracasar se ha convertido en un mal bastante extendido. Esta idea fatalista sobre el error proviene de un planteamiento común que determina que tropezar es de débiles, y que para lograr algo es fundamental evitar equivocarse.

 

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El origen del miedo al error

Pero, ¿por qué tenemos tanto miedo a equivocarnos?. Existen muchas fuentes de influencia, pero si una se lleva la palma es la del Modelo Educativo.

Desde pequeños, en el colegio, se nos enseña que existen respuestas correctas e incorrectas, el progreso del alumno se valora según su número aciertos y existe cierta tendencia a no salirse de la norma, y por supuesto a no experimentar en la creación y descubrimiento de soluciones.

La rigidez del sistema educativo tradicional, además de que dificulta el desarrollo de capacidades creativas y del pensamiento crítico, implanta la idea de que equivocarse es malo, y que sólo quien sortea el error llega a la meta. (Afortunadamente hoy día  el modelo educativo está en proceso de cambio, y ya son muchos los que se han sumando al carro de la innovación educativa). 

La exposición generalizada a esa concepción negativa del error en el entorno educativo, y además reforzada en otros contextos, hace que la idea cale en la sociedad. Y es así, como se termina identificando las equivocaciones con el fracaso personal. Pero, ¿y si el éxito no pudiera ocurrir sin error?, ¿y si para ser feliz y progresar es necesario equivocarse?

 

 

“El error del pasado es la sabiduría y éxito del futuro”

                                                                       Dale Turner

Re-aprender a relacionarse con el error

Esa idea tan negativa y generalizada sobre el hecho de cometer errores trae muchas desventajas. Por un lado, genera estancamiento en las personas, de tal forma que se evita correr cualquier riesgo, por mínimo que sea. Por otro lado baja la tolerancia a la frustración, en consecuencia se condena y lamenta cualquier fallo, por pequeño que sea. Además, se perciben más amenazantes y negativos los retos y cambios que plantea la propia vida. En definitiva hace que las personas sean profundamente infelices. 

 

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La realidad, sin embargo, es que para lograr un meta y tener éxito es necesario cometer errores. Todo aprendizaje y progreso conlleva cierto margen de riesgo, que en muchas ocasiones será impredecible, y que genera algunos fallos. Además, cada tropiezo es una ventaja en forma de sabiduría, de tal forma que cometer errores abre puertas y genera resultados, que de otra manera jamás hubieran sucedido. En definitiva para evolucionar y ser feliz, hay que re-aprender a relacionarse con el error de una manera más natural y positiva. Veámos algunas claves para ello: 

 

-¿Cómo aprender a relacionarse con el error positivamente?-

 

  •  Antes de nada, hay que señalar que asumir que se pueden cometer errores no significa ser impulsivo. No tengas miedo a dar un paso, pero antes de darlo evalúa las opciones y la situación. Piensa qué quieres hacer, cómo y porqué. Después, lánzate a ello. 
  • Asume que siempre, ante cualquier decisión o acto, habrá un margen de error. No se puede acertar en todo, pero lo importante es que el camino sea próspero. 
  • Identifica la parte positiva de las equivocaciones. Un error, en muchas ocasiones, ofrece resultados que de otra manera nunca hubieran sucedido. 
  • Mira a tus errores de forma natural y constructiva, saca partido de ellos mediante aprendizajes. 
  • No hay que seguir siempre el camino trazado. Escuchar tu intuición, atreverse a hacer algo diferente te llevará por un camino virtuoso, lleno de aprendizajes y experiencias que generan grandes resultados.

 

Fotos de:  Sainath Chillapuram; Lena

 

 

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