Construyendo Hábitos

Septiembre es un mes de cambios e inicios. El cuerpo y la mente empiezan a dejar atrás los calurosos y largos días de verano, y se prepara para la llegada del invierno. La vuelta a la rutina es buen momento para reorganizar los hábitos y ajustarlos a los a nuevos objetivos personales. 

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Hábitos y Objetivos

Todos los días están llenos de hábitos que se han formado por repetición (comer  viendo la televisión, dormir escuchando la radio…). Aunque algunos  son muy beneficiosos, otros pueden no serlo tanto, a pesar de ello se siguen practicando igual. Quizás no seamos conscientes de que ciertos hábitos nos perjudican, esto se acentúa cuando están automatizados e instalados en la rutina, lo que les hace difíciles de distinguir y describir. 

¿Cómo podemos saber qué hábitos son más convenientes?.  Con aquellos que afectan directamente a la salud es fácil saber si son o no inadecuados (como fumar,  tener mala alimentación, discutir…). En este sentido se puede generalizar bastante, pero lo cierto es la validez de un hábito dependerá más de la persona y del momento, ya que lo que para alguien es bueno para otros puede no serlo.

Se trata entonces de hacer un ejercicio de reflexión personal, donde la clave está en preguntarse si los hábitos que realizamos cada día ayudan a conseguir los objetivos y metas personales. He ahí la cuestión: para que los hábitos nos beneficien tienen que responder a nuestras demandas y necesidades más personales. 

El Reto de moldear los Hábitos

Una vez que sabemos qué hábitos nos convienen y cuales no es hora de pasar a la acción. Pero eliminar o adquirir hábitos no es una tarea fácil, requiere un esfuerzo extra para luchar con lo que está ya automatizado. Los momentos iniciales de cambio se puede hacer muy cuesta arriba, pero la buena noticia es que una vez superados, la nueva costumbre pasa a formar parte de la rutina.

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¿Cuánto tiempo se necesita para adquirir un nuevo hábito?. Hay toda una corriente que defiende que en 21 días se puede instalar un hábito, hay otros que estiman que se necesitan al menos 62 días. Personalmente creo que depende del hábito y de la persona. Para adquirir un hábito siempre se requieren cambios en diferentes áreas de la vida, la regla es obvia: cuánto más cambio más tiempo. También depende de como esté de automatizado, lo que da lugar a otra regla: cuanto más asentado más difícil. 

Pero lo que sí es fundamental para adquirir o eliminar un hábito es disponer de una actitud de constancia y compromiso. También, como he mencionado antes, es importante que aquello que te propongas case con tus objetivos y persiga un valor importante para ti, de lo contrario te desmotivarás en seguida. 

 

“Nadie se desembaraza de un hábito o un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño”  Mark Twain

Pautas para adquirir o eliminar Hábitos

  • Para empezar descubre qué hábitos te convienen y cuáles no. Pregúntate, ¿qué quiero conseguir?, ¿que hábitos me ayudan a ello?, ¿cuáles me obstaculizan?. 
  • Empieza poco a poco, si requiere mucho cambio empieza por algo más pequeño y ve progresivamente adoptando más pautas. 
  • Prepara el ambiente. Es importante que el entorno facilite tu nuevo hábito, de lo contrario encontrarás excusas fácilmente. 
  • Decide en qué momentos del día pondrás en practica ese hábito. Decide también de que manera. La organización es clave. 
  • Se constante, pero también flexible. Es importante que todos días practiques tu reto, pero no te castigues si un día finalmente no lo haces, eso sí, al día siguiente vuelve a retomarlo de nuevo.

 

Fotos de: Ian L; Merelize

 

 

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